¿Que es la consultoría in-house?

La consultoría “in house” (en casa), pese al anglicismo, es una modalidad de consultoría particularmente adecuada para las empresas de la Comunidad Valenciana. Y es que éstas, en su gran mayoría son de tipo pyme, es decir, organizaciones de un tamaño entre las 30 y 150 personas, frecuentemente con un origen familiar, y con una estructura de personal muy ajustada en términos de dirección.

Esto conlleva muchas dificultades para el lanzamiento de los nuevos proyectos, en algunas ocasiones por carencia de los conocimientos necesarios, y en muchas otras por la ausencia de tiempo material para sacarlos adelante. Por eso, muchas medidas vitales para adaptar la empresa a la nueva realidad comercial (plazos más exigentes, venta online, series cortas, adaptación de procesos…) se retrasan una y otra vez, en espera del tiempo necesario.

Un consultor inhouse supone la introducción de un directivo especializado en la estructura de la empresa, sin convertirse en un coste fijo y con un fin muy concreto en un plazo limitado. Un ejemplo sería la revisión del sistema de costes o la implantación de un nuevo ERP.

La ventaja de la consultoría in house, es que la colaboración entre equipo consultor y empresa es mucho más estrecha y frecuente, lo que permite a esta mantener un mejor control del proyecto. Por otra parte, el coste del proceso es más transparente, puesto que quedan muy claras las horas que los consultores están dedicando, y por tanto, su coste.

Y es que, en un entorno como Madrid, los consultores están especializados en dar consejos muy muy técnicos, a directivos de grandes empresas que trabajan con unos volúmenes mas grandes. Con estos volúmenes, una pequeña mejora tiene un retorno que justifica unos honorarios profesionales muy altos, propios de empresas consultoras con una especialización muy alta y una estructura propia muy grande y costosa.

Pero, por contra, en la Comunidad Valenciana tenemos una casuística en la que la empresa necesita alcanzar unos desempeños de cara a su cliente, que compitan contra los de estas grandes empresas, pero con un uso de medios físicos y personales mucho más reducidos. Esto, aunque pueda parecer misión imposible, en realidad no lo es, puesto que la pyme es mucho más flexible que la gran empresa y se puede permitir cambios más radicales.

Por otra parte, antes de abordar este tipo de cambios, en ocasiones, primero hay que afianzar unas bases, que en empresas con equipos directivos más extensos, se dan por descontado, como por ejemplo: sistema de indicadores, control de presupuestos y costes, estandarización de procesos críticos…

La consultoría in-house es la que suele funcionar mejor en Valencia

Pequeñas empresas de consultoría con estructura pequeña y por tanto precios más asequibles, que les permiten hacer (in house), en lugar de aconsejar. Y la relación entre las partes suele comenzar con un diagnóstico general de la empresa, para detectar cómo ésta se puede “retorcer” y conseguir eso que pide el Gerente. Lo que suelen ser cosas del tipo “quiero vender cómo Amazon” o “tengo que bajar mis precios un 40%”.